Benjamín Amadeo: “Pretendo seguir cantando hasta que me muera”

Muchas cosas son ciertas en la persona de Benjamín Amadeo, y es que este artista (porque se puede percibir en su presencia que transpira este don), entendió que los procesos para todo en la vida tienen que concordar con la plenitud, la felicidad y la armonía. Públicamente lo conocimos primero como actor, pero su profesionalización como músico, según él mismo dice, llegó en el momento justo y esperamos que, tal cual como afirma, pueda cantar hasta que el corazón apriete el botón de “stop”.

Entrevista por Mavi Martínez

De hablar pausado, pero muy por lo meditativo y reflexivo de las respuestas, aunque siempre con la sonrisa que no se borra. Así se presentaba y se mostraba Benjamín ante esta entrevista, que también tuvo todo de abrir el corazón para hablar de su persona. Es que se nota que vive y fluye por todo esto que ama y por esos universos que afirma en él conviven en armonía: la actuación y la música.

Pero es la música ahora la que está llevando su vida, como un vehículo con el cual se desplaza y llega a lugares lindos, de esos que le llenan el alma y que, así como afirma, le hacen sentir gratitud por haber sabido insistir en este camino en el momento indicado. Como esas corazonadas que a veces sentimos, pero a veces no entendemos, solo seguimos una intuición. Luego todo se va alineando y es ahí cuando captamos. Luego nos toca disfrutar y ahí se encuentra él, bebiendo de las mieles de sus atrevimientos. Hoy las canciones viajan así como él, a Paraguay, para tomarse una doble revancha y encontrarse con la gente que ansía compartir con él.

Y son estas oportunidades las que también aprovechamos para sentarnos y conversar, así como la frase e que ya ha surgido de su participación en el canal de Twitch tan famoso en Argentina, Olga. Con Benja ciertamente se puede conversar y conversar y uno sale luego de eso con muchas más certezas de las que tenía cuando llegó al lugar de la entrevista. Como que hay que parar a veces la pelota, mirar para adentro y conocerse más, entenderse, abrazarse y ahí llega el click, ese que nos pone en el sendero correcto. O que también hay que saber que cada uno tiene sus propios procesos y que además, todas las historias son enormes, únicas y hermosas.

-¿Qué tanto hay del actor en el músico o son dos personas que conviven?

-Son dos personas que conviven en un mismo cuerpo, es como La Sustancia, pero se llevan muy bien. Estoy aprendiendo todos los días a mantener el equilibrio, donde mi trabajo y mi pasión como actor están intactos, pero bueno mi proyecto musical es hoy mi punta de lanza, de cada día, porque yo intervengo en todos los procesos: yo escribo mis canciones, pienso mis videos, decido la tipografía de los carteles, estoy en todo, y no es por una actitud maniática con el trabajo sino que tiene que ver con que es un espacio donde yo me abro, pongo mi corazón, mi tiempo, mi cabeza, y me gusta estar en todos los procesos. Y el trabajo como actor se mantiene intacto, sigo trabajando, sigo filmando por suerte. El orden del proceso de cosas donde aparezco en cada proyecto es opuesto, es decir, yo como actor llego al final del proyecto, después de tres años de que alguien pensó una idea, escribió un guion, corrigió, buscó la plata... al último entra el actor, después te queda rodar. Acá es al revés, estoy desde el comienzo, estoy caminando por la calle silbando una melodía, la grabo en el teléfono, voy a mi casa, anoto letras, escribo música sin letras, escribo letras sin música, entonces el compromiso natural que se genera con el proyecto tiene ese recorrido en la música. Conviven los dos por ahora muy bien, solamente hay a veces disputas logísticas de tiempo, donde estoy más tiempo en un lado que en otro. Duermo un poco menos, no es grave, pero tengo el privilegio de hacer las dos cosas.

-Y pensando en cómo llegás a esto, porque sé que sos el menor de 5 hermanos, habrás escuchado mucha música, entonces ¿cómo decidir, de alguna forma, a dónde llevar tu proyecto?

-La música en mi vida aparece de manera automática, nadie me puso delante de un parlante, de un televisor, era simplemente en una casa con muchos hermanos y una familia numerosa, había estímulos todo el tiempo, del deporte, de la televisión, de la música, libros, demás, y bueno, yo fui hacia la música. A mí me fascinaba entrar a la habitación de mi hermano, agarrar los discos, ponerme a escuchar y cantar frente al espejo, tratar de sacar las letras en inglés de los discos de Queen, Sting, ponerme a cantar Soda Stereo, Charly García, Spinetta, de modo que yo tuve una crianza musical de lo más variada. Mi papá escuchaba tango, mis hermanos rock nacional o en inglés, y así me empecé a dar cuenta, porque en el momento no te das cuenta, simplemente lo hacés, la infancia tiene un fluir muy preciado y yo me la pasaba cantando, después empecé a tocar la guitarra porque en el colegio había una criolla, le dije a mi mamá: quiero tocar, y se fue armando mi especie de avatar musical en mi casa. Yo era una persona cuando cantaba y cuando no, era otra. Me dí cuenta muchos años después qué era realmente lo que había pasado, eso es lo interesante para los lindos momentos de la infancia y para los difíciles también, porque uno va fluyendo y no tiene la capacidad de análisis de lo que está sucediendo, pero yo lo disfruté mucho.

-Claro, el proceso artístico además para vos vino primero por la actuación y la profesionalización como músico llegó mucho después.

-Y eso tiene una justificación que fue, creo, una de las grandes revelaciones de mi vida, que es que me animé, me animé a mostrar mi música, porque yo hacía música de antes de mostrar mis canciones y no me animaba.

-¿Por qué?

-Me daba mucho pudor, pensaba que no era lo suficientemente bueno, sentía que le faltaba siempre un poco más a algo, entré en ese espiral de boicot que es muy destructivo para quienes somos creativos de alma. Retrasé mucho un proceso, pero después entendés que llegó en el momento perfecto, porque llegó en el momento para disfrutarlo, con mucha seguridad, para enfrentar los desafíos que tiene un proyecto musical profesional que son enormes, entonces mi primer reacción es decirte no me animaba, pero después entiendo que no estaban dadas las condiciones que mi persona necesitaba en ese momento, pero sí sé que vino... a ver, a los estándares de una carrera musical llega tarde, pero cada uno hace su historia y ninguna historia si es propia es pequeña, cada uno tiene su universo, sus razones y la buena noticia es que al proyecto le va bien, viene cada vez más gente a los conciertos, me lleva de viaje.

-Me decís que escribías mucho antes de empezar de forma profesional, entonces ¿cómo es ese momento del primer disco?

-Es y fue muy emocionante porque tenía una carga emocional muy grande ese disco y aparte hay una carga emocional profunda. Aparte venía con esa carga de expectativas, con esto que te decía, yo me siento músico desde que nací, porque encontraba cada rincón para cantar, para aplaudir, tararear las canciones, aprender a tocar, yo canto desde que me acuerdo, toco la guitarra desde que la puedo sostener, entonces siento que lo especial del primer disco más allá de ser el primero, tiene una carga de mucha expectativa y te diría que quiero mucho a ese disco, porque me permitió terminar con esa carga y animarme a fluir mucho más con la música. Fue una etapa muy necesaria para mí. Energéticamente me liberó entonces amo ese proceso.

-Me dí cuenta también que entre un disco y otro hay un tiempo importante ¿qué tan importante es tomarse el tiempo para que decanten las canciones y salgan al mundo?

-Bueno, son mis tiempos, hay artistas que admiro mucho que tienen otro nivel de producción y me dí cuenta que no me gusta arrebatarme, como en la cocina, a mí me gusta la carne de seis horas de horno, entonces entiendo que es mi proceso y es mi manera de escribir, de producir. Entiendo que el resultado tiene que ver mucho con mi energía, mirando a los discos. Yo soy taurino y tengo una energía para muchas cosas lenta, porque tiene que ver con parte de saborear lo que me está pasando y me pasa, entonces me gusta hacer las cosas al modo de mi energía, a mi tiempo, a mi pulso. Sí, va en contra de los tiempos de hoy, eso lo sé, es algo que me han dicho mucho, como aspectos a mejorar: no tardes mucho entre disco y disco. Yo pienso diferente y trato de contestar con una sonrisa y decir estoy haciendo lo mejor que puedo, pero definitivamente mis tiempos son esos. Mi proyecto musical tiene más que ver con la dirección que con la velocidad y con el impacto que eso genera, me llevó tiempo construir la audiencia que tengo y me llevó tiempo que se llenen los teatros y me va a seguir llevando tiempo seguir creciendo y yo eso lo disfruto porque en el futuro me voy a dar cuenta en qué me convertí por todo eso.

-Hay que dejar que las cosas transcurran a su tiempo, como en la vida las alegrías y los dolores, o si no pasa todo muy rápido y no nos damos el tiempo de disfrutar.

-Yo creo que hoy mi manera de producir música es revolucionaria, porque es muy loco, yo hago lo que hacían los músicos que yo admiro hace 20 años, y hoy el mainstream va muy rápido, no me parece que esté mal porque es un signo de los tiempos, pero yo como acto subversivo casi me tomo mi tiempo, hago discos, conceptos y demás. Me gusta estar subido a esa modalidad.

-Pero siento que eso vuelve, hay discos conceptuales...

-Música tocada. Bueno, yo siempre estuve ahí, jajaja.

-En ese sentido, escuchando el último disco, veo que hay canciones que tienen mucha instrumentación, pero de repente hay canciones con solo guitarra y pienso en esos procesos y decisiones.

-No tengo la respuesta a qué viene primero jajaja. Es un juego de seducción entre la canción y tus ganas de producir cosas. Pienso en la canción “Apenas”, esa canción nació así en mi casa, yo tocando en mi estudio, grabé el demo, y por eso me gusta trabajar con gente que sabe más que yo y es más talentosa que yo, y lo llevo el demo en este caso con Peter Akselrad. Le dije ¿qué le hacemos arriba? Y me dijo “nada”. Y yo aún creo en el poder de la simpleza, porque la simpleza tiene su seducción, su arte y su riqueza. Hay una canción de mi primer disco, que se llama “Todavía”, con la que pasó lo mismo. Aparte tiene que ver con cómo escribo la música, que la hago en casa con mi guitarra, que se perfila para el lado del cantautor, que es el cantante con su instrumento, así que creo que de ahí se ordena.

-Yo siento que sos una mezcla de cantautor pero pop rock.

-Yo me siento así, aparte me pasa eso que te decía con la velocidad de los proyectos, aunque es raro definirse a uno mismo, pero no es que me defino, pero me ubico en un lugar. Al principio, esto que te voy a decir, me puso en un lugar de que me iba a costar subirme a modas o a furores, porque soy muy libre con la música que escribo, y al escuchar mi último disco, arranca con una canción muy pop rock y después pasa una canción más caribeña, después una balada, después una canción un poco más rockera, entonces en esa especie de variedad me siento muy libre y no hago los discos pensando en un género. No pienso tampoco: para estar en un lista tengo que hacer esto, o para estar en un festival, de verdad que quiero hacer la música que me gusta y en ese sentido soy muy libre. Claro que al principio confundía mucho porque hay una canción medio reggaeton, otra medio rockera, no podés querer hacer todo, pero bueno tampoco hago metal, rap, techno, hago música pop rock tocada con alma de cantautor. Esta es la energía que tengo. Hay de todo y eso en los shows se ve. Es también como la música que escucho, vos abrís mi playlist y está Shawn Mendez o Ke Personajes, no tienen que ver uno con el otro, pero a mí ambos me emocionan, porque es como yo entiendo la música, el mundo, la comida, la ropa. Me ayudó la terapia a entender eso, yo soy así y me pasa con la actuación también, mi representante, que ahora ya me entiende, pero encaramos proyectos que son de un supuesto valor artístico, de drama, cine, y después me voy a hacer comedia a Sin Codificar, y no tenía sentido, pero bueno, a mí me divierte entonces ¿por qué no lo voy a hacer? ¿Para cuidar qué? Una carrera, puede ser, pero me estás queriendo cuidar a mí y a mí me nace hacer eso, así que bueno, hago lo que me gusta y soy feliz haciéndolo.

-Pienso si es que tu público se va armando en cuanto a lo que es canto, pero obviamente tenés público desde antes y ahora con Olga hay como un boom muy lindo ¿Cómo convivís con eso de conocer gente nueva todo el tiempo? Aparte el streaming es otra dinámica.

-Total, yo lo estoy descubriendo recién ahora. Yo empecé hace un par de meses porque soy muy amigo de Miguel y él ya me había invitado a formar parte del programa, yo no podía, se fue Lucas de vacaciones y me invitó dos semanas, me dijo hacé lo que quieras, me insistió, fui, y la verdad que fue espectacular porque es un espacio donde, como te dije, puedo ser libre. Disfruto mucho del grupo, divertirme, el humor está siempre muy activo, la música también, me entiendo mucho con Miguel, con Lucas. No sabía qué era hasta que me senté en la mesa y ahora me quedé. Lo disfruto mucho y me mantiene activa la cabeza, es un lindo recorrido, encima Olga es un éxito, nos quieren, nos eligen, lo agradezco.

-Es una arista más de tu persona.

-Claro. Hicimos una película el año pasado que va a salir este 2025, con Luisana Lopilato, “Mensaje en una botella”, entonces uno diría bueno, después de esto hay que pensar, y yo como que no quiero pensar tanto, voy a los lugares donde me divierto. Es un poco mi conducta en la vida, eso. Lo que sí sé que se mantiene muy en una línea, sigue un camino concordante, es la música, y pretengo seguir cantando hasta que me muera.

-Finalmente el concierto aquí ¿cómo será?

-Es mi revancha, tenía que actuar en San Bernardino hace muchos años, no pudimos tocar, así que volver es como una revancha, a un gran teatro como este. Feliz de venir con toda la banda, con el show de la gira. Cuando empezás a cantar no sabés todo lo que va a pasar, que vamos a estar viajando, compartiendo, o como ahora compartiendo esta entrevista, me gusta mucho todo, lo disfruto, estoy feliz. Me encanta hacer esto, así como la promoción, yo te agradezco que estoy acá. Yo vengo acá a conquistar gente, que me vengan a escuchar, vamos a decirle a todo el mundo que estoy acá. Me sale con ganas hacerlo.

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